Los números pueden cambiar dependiendo de los precios a los que se cerró la reposición y los granos y subproductos.
Desde un corral de la industria frigorífica se indicó que el precio de equilibrio estaría en US$ 6,10 por kilo tomando valores puestos de maíz algo debajo de US$ 240 por tonelada.
Otros empresarios apuntaron a valores para empatar entre US$ 6,20 y US$ 6,30 por kilo. Según operadores del mercado de ración consultados por Monitor Agrícola, el precio del maíz de chacra corregido a seco puesto en corrales está entre US$ 240 y US$ 245 por tonelada.
Los precios por maíz seco acondicionado están en torno a US$ 270-US$ 275 por tonelada. Los operadores remarcaron también el fuerte avance de subproductos como la harina y cáscara de soja, así como en el afrechillo de trigo.
En una multinacional señalaron que el precio de la harina de soja pasó de un rango de US$ 410-US$ 420 por tonelada a uno entre US$ 465-US$ 470 por tonelada siguiendo el avance en el precio de la oleaginosa.
Según el indicador de distribución de frecuencia de INAC -que incluye el ganado de corral- en la semana cerrada el 29 de agosto el precio en mediana de los kilos negociados de novillos fue de US$ 6,10 por kilo.
Casi el 50% de los kilos negociados se pagó a partir de US$ 6,18 por kilo en adelante.
¿Menor eficiencia por el barro?
El responsable técnico del corral del frigorífico Las Moras, Juan Pablo Pérez Frontini, dijo al programa Valor Agregado de Oriental Agropecuaria que por efecto del exceso de lluvias la ganancia diaria de los animales cayó alrededor de 18%.
De 1,56 kilos por día bajaron a 1,30 kilos con lo que -con 4.000 animales- se dejaron de producir 1.120 kilos diarios y cerca de 33.000 kilos en el mes.
Según Pérez Frontini, a la menor eficiencia de conversión se suman los mayores costos de mantenimiento, limpieza y acondicionamiento de los corrales que marcarían una suba de entre 8% y 12%.
El encargado de corrales de una empresa en el Sur del país indicó que la pérdida en la conversión diaria fue “del 10% seguro”, aunque todavía no tenía los datos previos al embarque. Otro empresario consideró muy alta una pérdida de 18% por el efecto barro, aunque depende que zona esté ubicado el encierro.















