El Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) volvió a recortar su proyección sobre la producción de carne vacuna para 2026 y a elevar el pronóstico de importaciones.
En su informe de oferta y demanda publicado el viernes 11 el USDA previó una caída de 4,3% en la producción frente a un descenso de 3,9% esperado en agosto.
En el informe se indicó que el ajuste se debe a una menor salida de animales de corral y una baja en el peso de faena en el tercer trimestre. A eso se sumaría una caída en la faena de vacas en el cuarto trimestre.
En tanto, el USDA elevó su pronóstico de importaciones que crecerían 16,2% respecto a 2025 frente al aumento de 13,8% esperado en agosto. En el informe se ajustó de 58,9 a 59 libras el consumo per cápita anual para 2026 frente a las 59,2 libras del año anterior.
2027: no crece la producción y bajarían las importaciones
Para 2027 el organismo recortó ligeramente su pronóstico de producción de carne vacuna por un menor envío de animales a corrales en el primer semestre y una baja en el peso promedio de faena. La producción sería 0,1% inferior a 2026.
El USDA mantuvo su proyección de importaciones de carne vacuna para 2027 que caerían 3,4% respecto al año anterior. Para explicar un menor nivel de importaciones con una producción estable, el organismo bajó de 58,7 a 58,3 libras su previsión sobre el consumo anual per cápita.
La carne picada subió antes de la cuota
En agosto el precio al consumidor de la carne picada en Estados Unidos subió 0,6% respecto a julio llegando a un nuevo máximo de US$ 7,158 por libra.
Frente a un año atrás el avance fue de 7,2%.
El precio al consumidor de todas las categorías de carne bovina retrocedió 0,6% respecto a julio con una suba anual de 5,9%.
A fines de agosto la administración Trump anunció un cupo de importación de 300.000 toneladas de trimming exonerada de arancel con el objetivo de bajar 25% el precio de la carne picada.
















