Con un mercado que está cerca de ir a un 50% y 50% entre ganado de corral y de pasto, persisten fuertes restricciones en cuanto a la conversión y calidad de carne de los animales de encierro.
Dentro del universo de animales de corrales están los que cumplen con lo que el mercado internacional premia como tal y los que todavía no.
“Hoy estamos encerrando mucho ganado que no manifiesta el potencial que debería tener”, dijo a 100% Mercados el gerente de hacienda de Minerva Foods, Juan Martín Urrutia.
Para el ejecutivo, si los precios de los granos no fueran tan competitivos, “no se justificaría” encerrar algunos ganados en función de su eficiencia.
“No todo el ganado que se encierra manifiesta la calidad que debería mostrar al haber estado 120 días comiendo grano tanto en el color como tipo de grasa, así como en el gusto o el marmoleo”, apuntó Urrutia.
Según otros operadores de la industria consultados por Monitor Ganadero, esa carne de ganado de corral con menos atributos es colocado en algunos mercados en un segmento de precios como si fueran prácticamente animales de pasto.
Se consolidan los 300 kilos de peso de faena
El peso de faena en cuarta balanza de los novillos en la semana cerrada el 25 de julio llegó a 310 kilos por cabeza en un nuevo máximo.
En las cuatro semanas cerradas el 25 de julio el peso de faena promedió 304 kilos frente a los 291 kilos de igual período de 2025.
En el acumulado de 2026 el promedio llegó a 299 kilos frente a los 288 kilos de igual lapso del año anterior.
En 2025 se logró el hasta ahora récord histórico anual con 292 kilos por cabeza.















