Y bajo este escenario, las industrias que puedan tenderán a moderar la demanda. Esto, para no seguir presionando un mercado con el pasto como el principal factor inflacionario.
Tacuarembó esta fuera 100% del mercado desde la semana pasada mientras El País indicó que Copayán también suspendió la actividad. Es real que hay plantas con faenas cuota concentradas en corral, pero eso es claramente insuficiente para incidir sobre los valores.
La gran pregunta es cuándo los verdeos comenzarán a “largar” más oferta de animales pesados. Los más optimistas consideran que eso podría verse sobre fines de agosto con el resto apuntando a setiembre u octubre.
Los novillos afirmaron un piso sobre los US$ 5,70 por kilo con valores que se estiran a US$ 5,80 por kilo y algunos centavos más por los muy escasos lotes especiales. El rango para las vacas es algo más amplia yendo de US$ 5,30 hasta US$ 5,45 por kilo.
Las vaquillonas que no entran en los corrales se pagan en valores similares a los novillos para el abasto.
El último reporte de INAC de distribuidor de frecuencia en la semana cerrada el sábado 25 marcó un precio en mediana de US$ 5,89 por kilo para los novillos y de US$ 5,90 por kilo para las vaquillonas incluyendo el ganado de corral.
La firmeza del ganado gordo y las lluvias llevaron a un rebote en el mercado de reposición. En los últimos remates por pantalla se dieron avances firmes especialmente en algunas categorías como la vaca de invernada.
En este caso se notaba un valor “retrasado” respecto al precio de la vaca gorda. En el remate de Pantalla Uruguay las vacas de invernada promediaron US$ 2,61 por kilo con un salto de 14,7% frente a la subasta anterior.














