El analista australiano Simon Quilty destacó que la demanda por carnes rojas continúa creciendo en los principales mercados particularmente en Estados Unidos donde el consumo de proteína se afianza en las dietas.
En una presentación realizada a mediados de junio señaló que este movimiento no es de corto plazo, sino que es generado por tendencias de largo plazo en la que los consumidores jóvenes priorizan la proteína animal para su salud y entrenamientos.
A su vez, la población de mayor edad también da preferencia a la carne roja para mantener su fuerza y salud.
Quilty señaló que el creciente uso de medicamentos para bajar de peso como el Ozempic también contribuye ya que las carnes son parte integral de esos programas de dieta.
El analista notó que cerca de 45 millones de estadounidenses están usando productos como el Ozempic con proyecciones que apuntan a que llegue a 90 millones de personas en los próximos tres años. Y que esta tendencia se está viendo también en otros mercados desarrollados.














