La Administración General de Aduanas de China comunicó el viernes la suspensión del frigorífico Tacuarembó luego de la segunda detección de residuos por encima del límite permitido del medicamento imidocarb.
La primera detección fue comunicada por China el 19 de mayo. El Ministerio de Ganadería informó que “hasta el momento no se han registrado del límite máximo de residuos de imidocarb en exportaciones realizadas por otros establecimientos ganaderos”.
De acuerdo con los datos de INAC, en el acumulado de 2026 hasta el 1 de agosto el Tacuarembó concentró el 13% de la faena total.
En tanto, en lo que va del año hasta el 8 de agosto, Tacuarembó concentró el 13,7% de las exportaciones de carne vacuna a China.
Desde hace dos semanas Tacuarembó entró de licencia. No está claro si la suspensión va a extender la inactividad en la principal planta del país.
En principio, se puede suponer que MBRF podría derivar parcialmente la producción de carne vacuna a China a las otras tres plantas del grupo.
Un observador del mercado dijo que el problema son los subproductos como huesos y tendones que se generen de la faena del Tacuarembó. Se trata de productos que son mayoritariamente exportados a China.
Los tiempos de Beijing
Tras la decisión de China, no es claro el plazo en que Tacuarembó vuelva a exportar a ese país.
Hay que tener en cuenta que San Jacinto fue suspendido por China el 17 de marzo por residuos de fluazuron.
A mediados de mayo una delegación oficial uruguaya se reunió con autoridades sanitarias chinas luego de la feria del SIAL. En esa instancia se mostraron los avances a nivel local para moderar el riesgo de presencia de residuos en la carne vacuna y avanzar en la rehabilitación del San Jacinto.
Fuentes oficiales dijeron a Monitor Ganadero que las autoridades chinas transmitieron a la embajada uruguaya que la “evaluación técnica” del material enviado por el gobierno “se encuentra concluida y que “solo falta la determinación final de las autoridades”.














