El Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) volvió a recortar su proyección sobre la producción de carne vacuna de ese país en 2026 y 2027 elevando su pronóstico sobre importaciones para ambos años.
Para 2026 previó una caída de casi 4% en la producción de carne vacuna frente al descenso de 2,7% que había manejado en julio. El ajuste se dio por un menor ritmo esperado de faena de novillos y vaquillonas hasta el cierre del año. También se corrigió hacia abajo el pronóstico sobre la faena de vacas.
El USDA ajustó de 12,45% a 13,8% su pronóstico sobre las importaciones de carne vacuna para 2026 “reflejando la continuidad de la fortaleza en la demanda doméstica y la disponibilidad de oferta desde Oceanía”.
Para 2027 se espera que la producción de carne vacuna sea marginalmente superior al año anterior. Con el ajuste al alza en las importaciones se prevé que las compras externas caigan 0,9% respecto a 2026.
En el informe se bajó de 59,4 a 58,9 libras per cápita la proyección de consumo para este año y de 59 a 58,7 libras para 2027.
Tomando las proyecciones del USDA, en 2026 la participación de las importaciones dentro del consumo llegará a un máximo de 21,3% bajando apenas a 21% en 2027.
Cayó el precio de la carne vacuna al consumidor
En julio el precio al consumidor de la carne vacuna bajó 0,8% respecto a junio con un valor 9,4% superior a igual mes de 2025.
El precio de la carne picada retrocedió 1,6% mensual con el mayor descenso desde setiembre de 2020. El valor fue 9% superior a julio del año anterior.















