Una ligera presión desde la demanda estabilizó los precios del gordo en un mercado que todavía tiene para armarse.

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La industria pasa valores piso para luego -en general- cerrar algo más arriba. Parece ser que el ajuste sirvió principalmente para detener el rally que había hasta fines de agosto. Y para empezar a subir desde niveles más bajos.

La referencia de la Asociación de Consignatarios de Ganado mantuvo la referencia para los novillos en US$ 5,78 por kilo y para las vaquillonas en US$ 5,73 por kilo. Para las vacas puso un centavo más hasta US$ 5,40 por kilo.

“Con faena contenida y una demanda más activa, el mercado busca un equilibrio”, fue el comentario de los consignatarios.

La industria intentará seguir marcando precios más bajos en la primera mitad de octubre, tras lo cual volverán a la actividad más plantas y también las cuadrillas kosher.

Se han dado lluvias que seguirían un par de días más lo que era esperado en algunas zonas para sostener la base forrajera.

Para la reposición se dio una baja de dos centavos para los terneros hasta US$ 4,56 por kilo con estabilidad para las terneras y las vacas de invernada en US$ 4,33 y US$ 2,50 por kilo respectivamente.

En los ovinos los corderos sumaron dos centavos a US$ 6,39 por kilo con igual aumento para las ovejas en US$ 5,25 por kilo.

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