El Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) admitió que las condiciones secas podrían limitar la recomposición del rodeo vacuno en Estados Unidos.
En su primera proyección para 2027 el organismo previó una caída de 0,9% en la producción de carne vacuna. De confirmarse se llegaría a un mínimo desde 2016 con un volumen 11% inferior al récord logrado en 2022.
En el informe se indicó que las actuales condiciones de las pasturas “son las peores” desde el anterior período seco de 2021/2022.
Hasta el 12 de mayo el 62% del stock vacuno estaba en áreas bajo alguna condición de sequía frente al 29% de igual fecha del año pasado y el 55% de igual período de 2022.
“Esto podría afectar las condiciones forrajeras limitando el margen de los productores de expandir sus rodeos”, apuntaron los técnicos del USDA.
En el reporte se indicó que las proyecciones para 2027 -que anticipa una retención de hembras- asumen condiciones climáticas normales para el verano en ese país. Sin embargo, “más vacas podrían entrar a faena si las condiciones secas persisten o empeoran desde la situación actual”.
Para 2027 el USDA prevé una caída de 1,8% en las importaciones. “La principal razón para esta baja -a pesar de la menor producción doméstica- es la disponibilidad global de carne vacuna”.
“Muchos de los principales proveedores mundiales de carne vacuna enlentecerían su expansión o contraerán sus ciclos ganaderos en 2026 resultando en menos oferta exportable para 2027”, señaló el informe.
Agregó que los altos precios de la carne vacuna en Estados Unidos y la firme demanda por carne magra importada mantendrían las importaciones en niveles históricamente altos.
Dos dígitos para la carne vacuna al consumidor
Para 2026 el USDA proyectó que el precio al consumidor de la carne vacuna crecerá 12,1%. Al cierre de abril el precio estaba 14,8% por encima de un año atrás.
En el reporte se indicó que, a pesar de la baja en la oferta interna, “la demanda del consumidor se ha mantenido fuerte”.
La carne vacuna -junto a otras ocho categorías de alimentos- verá un crecimiento de precios superior al promedio de 20 años. En tanto, los precios de la carne de cerdo y pollo aumentarán a un ritmo inferior a la media de 20 años.













