Los animales de campo natural ya salieron mientras el ganado de comida dista de estar preparado por el retraso en los verdeos ante la falta de lluvias y las heladas.
Junio cerró con lluvias por debajo del promedio en todo el país, especialmente sobre regiones del Centro-Sur y sureste del país.
Con heladas que siguen pesando, se estima un julio con poco crecimiento de los campos y -por ende- limitada oferta de ganado pesado.
Si bien la industria tiene el “colchón” de los corrales, se notó en el mercado entradas más cortas, en algo más de una semana.
Los negocios para los novillos se siguieron dando en el eje de US$ 5,50 a US$ 5,60 por kilo con las vacas en el eje de US$ 5,20 por kilo. El abasto paga US$ 5,60 por kilo por las vaquillonas para competir con los corrales con valores para la exportación en torno a US$ 5,40 por kilo.
La industria apunta a precios más bajos de la materia prima porque bajaron los valores de colocación en Estados Unidos con una muy limitada concreción de negocios con China donde los importadores continúan retirados del mercado.
En Estados Unidos se confirma la mayor oferta desde América del Sur y Oceanía lo que era previsible con el agotamiento de las cuotas de Australia y Brasil en China. En ese país pesan los stocks con grupos que están liquidando mercadería a precios más bajos.
En la Unión Europea se estabilizaron los valores especialmente dentro de la carne enfriada mientras siguen con números positivos para las faenas kosher.
En Brasil los precios del ganado cayeron a mínimos desde comienzos de febrero con el indicador Datagro en San Pablo cerrando el viernes en US$ 4,25 por kilo. En Argentina pesa el avance del dólar con un novillo pesado y trazado -según Valor Carne- en US$ 5,40 por kilo.














