Los valores subirán en los dos próximos años para luego moderarse en niveles superiores a los actuales.
El analista australiano Simon Quilty proyectó una suba en los precios del ganado en los próximos años debido a una menor oferta para luego moderarse entre 2029 y 2030.
Sin embargo, los nuevos valores serán superiores a los actuales con una “nueva normalidad” para el ganado que producen países como Uruguay y Argentina de razas británicas y continentales de mayor calidad.
Así lo indicó Quilty en entrevista con Monitor Ganadero tras participar de dos jornadas en Uruguay entre el miércoles 23 y jueves 24.
El analista proyecta que caerá la participación de carne de más calidad dentro del total con un aumento del producto tipo commodity que tienen países como Brasil o Paraguay.
En la siguiente gráfica presentada por Quilty se marca la proyección de faena hasta 2035 de los bos Taurus (razas británicas y continentales) y bos Indicus predominante en países como Brasil.
Monitor Ganadero consultó al analista sobre si los precios más altos racionarán la demanda, lo que para Quilty será diferencial dependiendo de los mercados.
En plazas como Estados Unidos y la Unión Europea la demanda seguirá “fuerte” llegando también a un nuevo nivel a pesar de ajustes temporales.
En los mercados “sensibles a precio” aumentará el consumo de proteínas alternativas, especialmente de la carne aviar.
Estados Unidos, Europa y las hormonas
La oferta de ganado en Estados Unidos irá dando “tres pasos para adelante y tres para atrás”. Quilty indicó que el stock podría aumentar hasta 91 millones o 92 millones de cabezas frente a los 86 millones actuales, pero por debajo de los 95 millones de 2019.
Luego habrá nuevamente una fase de liquidación que llevará el rodeo por debajo de los niveles actuales. Para la Unión Europea la tendencia sería “solamente para abajo” en el stock bovino.
Para Quilty la Unión Europea podrá seguir por dos años sin oferta vacuna desde Brasil que tiene un producto tipo commodity. En ese plazo Uruguay y Argentina podrían consolidar su posición de marca entre los consumidores europeos.
Por último, el analista dijo que para Uruguay sería más conveniente seguir produciendo carne vacuna sin hormonas atendiendo lo que son los requerimientos en mercados clave como Europa y China.



















